Pa que me quieras más. Busco la manera de hacer mis sacrificios más bellos.
Pa que me quieras más. He hecho un altar para que me quieras madre.
Ahora que tu madre ha muerto madre. Te he besado los pies en cada esquina de una casa que era la vergüenza venida a más.
He encendido una vela de esta iglesia que nunca pisas. Te he traído una ofrenda, mi vida.
Llevo el alma vestida de luto madre y no sé si el negro favorece al alma.
Son pocos los que pasan por esta calle mía madre, y la soledad está comiendo de mis penas.
Empezar el llanto es más fácil que darle fin madre, llorando vine al mundo y todavía no he callado un sólo día.
Quiera Dios que esto cese madre.
Esta sierra está llena de calma.
No sé nada de la muerte y aun así me parece más placentera que la vida.
Declino la ausencia y alabo al dolor.
No quiero ser mediocre madre pero no me enseñaste cómo no serlo.
Tengo toda una intimidad en el pecho y busco unas manos donde depositarla.
Pero a esta tierra no le conmueven mis jodidos dolores madre.
Repudia todo lo que le canto porque vive de este agua.
La tierra no puede ver la solemnidad de la muerte en mi rostro madre.
¿Qué hay de mi en un cuerpo inerte?
Yo nunca quise cavar mi tumba pero la vida la acababa para mi.
La vida había dejado hueco para la muerte.
YO NO QUIERO MORIR AQUI MADRE.
Llevamé al lugar dónde amé la vida madre.
Viví sometida y no deseo morir con el recuerdo hostil del sometimiento madre.
Pongo la mano sobre mi pecho ruin para decirte “Por mi culpa”.
Toda la vida estuvo depositando en mí lo que llevaba consigo.
Porque esto es la vida, permanecer hasta haber enseñado todo lo que nos conforma.
Yo nunca quise perderla madre, pero la vida se comporta como los enamorados.
Busca en otras manos un lugar donde depositar todo lo que somos.
Ellos dicen que caminaré más rápido madre, que tendré la fuerza de dos cuerpos.
Que incluso muerta me dará su ligereza.
¿Yo qué soy entonces madre?
No quiero llevarla conmigo sino tenerla junto a mí, porque el coexistir es sólo un mero trámite.
De unos a otros.
Exprimen todo lo que existe en el anterior, pero no pueden postergar la muerte.
Después todo es para otro.
Cómo es convivir bajo la sentencia de aquellos que murieron por uno.
No es demasiado dolorosa la vida como para cargar con la culpa del homicida.
Asesinato imprudente madre.
Cuál será mi último recurso poético en esta vida.
Cómo me desprenderé de mi dolor para hacerlo de otro.
Se olvidarán de mi madre pero no les culpo, yo también olvido.
Escribo para los muertos madre. Pero estos muertos somos todos. Muertos en potencia.